Xàtiva. Después de todo el mes de septiembre sin estar apenas en casa, el domingo por la noche regresé para retomar mi rutina habitual. Un poco desilusionada, porque el mundial no salió como yo esperaba. Voy a retomar mis entrenamientos para intentar que el próximo año sea mejor que éste.
Volviendo al mundial, fue una carrera durísima, sin apenas descanso. Salimos de muy atrás y pillamos varias caídas en la primera vuelta, y claro, todo esto sumado a que no estoy en mi mejor momento de forma, pues al final me pasó factura y no pude terminar la carrera.
Mucha gente me dice que no me preocupe, que estoy todo el año lesionada y es normal que con lo exigente que era el circuito no pudiera terminar. Que debo pensar en positivo, que al menos la rodilla está curada… A mí esto no me sirve de consuelo y ahora solo pienso en prepararme mejor para el año que viene, cuidar mi rodilla al máximo y cruzar los dedos para que todo vaya bien y no vuelva a tener ningún percance con las lesiones.
No obstante, ahora es tiempo de estudiar, de volver a la rutina diaria de clase por las mañanas y entrenamientos a mediodia o por la tarde. Nunca dejo de lado mis estudios, aunque para el próximo año he decidido tomarlo con más calma. Voy a hacer un curso en dos años y aprovecharé para estar centrada en la bici, porque la vida de un ciclista es bastante más corta que la de un médico. Así que, mientras se pueda: ‘de profesión, ciclista’.

Foto: www.biciciclismo.com
Suiza. Instalada ya en el hotel de la selección española para el mundial, dos días después de acabar el Giro della Toscana, aún siento la fatiga en el cuerpo. 
Florencia. Hoy he terminado el Giro della Toscana, mi tercera vuelta de esta temporada, aunque también podría decir del último mes, porque prácticamente toda mi actividad competitiva, por las circunstancias de todos conocidas, se ha desarrollado en estas últimas cinco semanas. Y he terminado muy contenta, tanto por la actuación del equipo como por las sensaciones que he ido teniendo en las últimas etapas.
Campi Bisenzio. Hoy cuarta etapa del Giro della Toscana. Es una crono bastante corta, de poco más de cuatro kilómetros, pero lo más duro ya está pasado. 
Francia. Ayer me caí en el primer puerto de la etapa por un problema mecánico, justo cuando se estaba rompiendo toda la carrera. Cuando después de un gran esfuerzo volví a alcanzar al pelotón ya se había formado por delante un grupo de unas 25 ó 30 corredoras que habían sacado más de tres minutos. Era imposible alcanzarlas. 
Francia. Hoy he terminado muerta. Hemos tenido doble sesión. Por la mañana, en la contrarreloj de poco más de nueve kilómetros, he tenido una avería en el desviador en pleno repecho y he tenido que poner pie en tierra, ya que no me bajaba el plato. No me lo han podido arreglar y he vuelto a montar y a hacer todo el repecho con el 53. Entre unas cosas y otras habré perdido casi tres minutos con el mejor tiempo. 
Francia. Hoy, la primera etapa del Tour d’Ardèche ha sido más o menos tranquila. Con dos puertos pero no excesivamente duros. La verdad es que he terminado muy contenta porque las sensaciones van siendo mejores.