Chatelguyon (Francia). Cansada pero contenta. Así he terminado la quinta y última etapa de la Route de France. Ha sido mi primera carrera de la temporada y he sufrido mucho. Sobre todo al principio, en las primeras etapas. En las dos contrarreloj sufrí un pequeño bajón anímico, y no por el tiempo perdido, que ya lo esperaba, sino por las sensaciones, que no fueron nada buenas. Luego, día a día me he ido metiendo en carrera y a pesar del dolor de rodillas (quizá he forzado más de la cuenta) las dos últimas etapas las he terminado bastante bien, con mejores sensaciones.
Hoy he podido trabajar un poco más para el equipo, para defender el podio de mi compañera Eneritz Iturriaga, que al final ha sido tercera y la mejor del equipo. La verdad es que ha hecho una gran carrera y me alegro por ella. Yo he terminado en el puesto trigésimo octavo, pero eso es lo de menos. Lo importante es que he podido aguantar la carrera, con etapas de hasta 170 kilómetros, una distancia a la que no estaba acostumbrada.
Ahora toca pasar por el fisioterapeuta, recuperar un poco las rodillas, seguir entrenando y poder ganarme en las próximas carreras la confianza del seleccionador nacional para estar con la selección en el Mundial. El recorrido me gusta mucho y sé que si llego en condiciones puedo hacerlo bien.

St. Pourcain (Francia). Hoy hemos tenido una etapa de 160 kilómetros. En principio y sobre el papel, era de las más duras de esta Route de France, pero en el kilómetro 70 se ha hecho una fuga de 11 ciclistas, en la que había representación de casi todos los equipos, y en el pelotón hemos ido muy tranquilas. De mi equipo se ha metido delante Eneritz iturriaga, que ha hecho una gran carrera y al final ha terminado en cuarta posición.
Vierzom (Francia). Hoy etapa tranquila. Bastante llana y muy controlada por el equipo de Ina Teutenberg, la líder actual. Ha habido una fuga pero las han cogido a unos diez kilómetros de meta y al final se ha llegado al sprint, como era de esperar. Ha ganado Ina y Diana ha hecho tercera. 
Chalet (Francia). Sí, para qué negarlo, estoy hecha polvo, cansada y con la moral por los suelos. Ya sé que es mi primera carrera después de once meses, después de la operación y de la rehabilitación de la rodilla; que llego con pocos kilómetros de entrenamiento y que aquí hay mucho nivel… Todo eso lo sé, pero qué queréis, no estoy acostumbrada a entrar todos los días de las últimas y a sufrir tanto para aguantar en el pelotón.
Cholet (Francia). Hoy hemos disputado la primera etapa en línea de la Route de France y la verdad es que estoy muerta. He ido todo el día un poco arrastrada y me está costando acoplarme mucho al ritmo de competición. Es algo que ya sabíamos y por lo que tengo que pasar para progresar y poder recuperar totalmente la musculatura y la forma, pero no por tenerlo asimilado se hace menos duro.
Chaix (Francia). Hoy he debutado en la competición después de mucho tiempo, y aunque he notado que me falta mucha fuerza para rodar por llano, estoy contenta porque mi compañera de equipo, Diana Ziliute, ha ganado el prólogo y se ha puesto líder.
Xàtiva (Valencia). Faltan cuatro días para que dé comienzo la Route de France y estoy cada vez más nerviosa y ansiosa por ver cómo me he recuperado y si voy a dar la talla con lo que se espera de mí. Por ahora me he centrado bastante en entrenar y hacer las cosas lo mejor posible y las sensaciones en la bici son cada vez mejores, aunque de momento queda muy lejos la facilidad con la que iba el año pasado. Creo que en esta vuelta voy a sufrir bastante, más que nada porque llevo mucho tiempo sin competir y, como se suele decir en el argot ciclista, me tienen que quitar la carbonilla. Por lo pronto, voy a seguir como hasta ahora y a ver qué tal salen las cosas.