Xàtiva (Valencia). En plenos exámenes y muy centrada en intentar sacar todo el curso adelante, sigo entrenando, tal cual os dije en mi anterior diario. No es que sean entrenamientos fuertes, pero ya puedo coger la bici a diario, y eso para mí ya es un logro.
En breve se disputarán pruebas a priori muy importantes en mi calendario, como los campeonatos de España o el Giro de Italia, a las cuales no voy a poder asistir, aunque a estas alturas de la temporada y con la evolución que llevo, no descarto poder llegar al nivel de competición para los últimos objetivos marcados.
Además de hablar de mi rodilla y mi vuelta a la competición, en este diario quiero anunciaros que este viernes me harán entrega de un premio que otorga XATEBA, una organización por la igualdad y contra la violencia de género que anualmente ofrece el galardón a la mujer que más ha destacado por alguno de estos aspectos. Cuando me comunicaron la noticia me sentí muy alagada, ya que a pesar del reconocimiento que he tenido durante este último año, he tenido que luchar mucho para que me dieran lo que me correspondía, igual como hacían con los chicos.
El ciclismo ha sido siempre un deporte de hombres, pero la situación va cambiando y me gusta que a las mujeres nos respeten y nos traten y valoren igual que se hace con el sexo opuesto. Porque para conseguir logros importantes, nos esforzamos por igual.

Anna, en el Giro de 2008
Xàtiva. Probablemente sea éste el diario que más me ha costado escribir. Esta semana se está disputando la Bira, primer objetivo que me había marcado a principio de temporada, y aunque la rodilla está un poco mejor y estoy volviendo a las carreteras, aún me queda mucho para poder llegar a la competición. Tengo asumida la situación en la que me encuentro, pero no puedo evitar añorar lo que hasta ahora ha sido lo que ha guiado mi vida. 