Follonica (Italia). Mañana, después de comer, saldré de Follonica hacia Roma, desde donde debo coger el avión para llegar a casa. Ya tengo ganas, porque aunque la verdad es que aquí no estoy nada mal, la verdad es que echo de menos a mi familia y a los amigos.
Han sido casi dos semanas muy divertidas, en las que he conocido a mucha gente, lugares nuevos y me he reencontrado con algunas amigas. He comenzado a hacer entrenamientos más fuertes y he desconectado un poco de mi vida habitual.
Si no pasa nada, comenzaré a competir a finales de abril, cuando esperamos que la rodilla ya esté bien. Así que seguramente Flecha Wallona y Liberazione serán mis primeras carreras.
Follonica (Italia). Seguimos entrenando, las chicas llevan un ritmo muy fuerte y como debo tener cuidado con mi rodilla, yo hago parte del entrenamiento con ellas y la otra parte del entrenamiento sola, para ir más tranquila. Voy aumentando progresivamente la carga y la rodilla me va respetando, así que no puedo pedir nada más. 
Follonica (Italia). Después del viaje del martes, llegué a Venecia, donde vinieron a recogerme los del equipo y me llevaron hasta Montebelluna, ciudad donde tiene la sede el equipo. Estuve en la casa del equipo hasta esta mañana. Lo he pasado realmente bien, a pesar de no estar con las chicas que conocía de años anteriores. He vivido durante dos días con una chica ukraniana y otras dos lituanas, pero han tenido conmigo un trato extraordinario y además he aprendido mucho italiano, porque es el idioma mediante el cual nos hemos entendido.
A partir de ahora se puede decir que realmente comienza mi aventura italiana. Mañana a las ocho de la mañana sale el avión y os puedo asegurar que estoy muy ilusionada con este viaje. 

