Después de la primera concentración con la selección española y con el nuevo equipo directivo, hoy he vuelto a casa y me he reincorporado a mi plan de estudios para preparar los exámenes que comienzo este próximo lunes.
Como esperaba, ha sido una concentración un poco distinta a las anteriores, aunque muy provechosa en cuanto a aspectos técnicos se refiere, ya que nos han hecho unas pruebas antropométricas, una analítica y unas pruebas biomecánicas en las que nos reposicionaban (si era necesario) en nuestras bicicletas. Además, al resto de compañeras les han hecho un test de campo para tener datos reales sobre el estado de forma de cada una. Éste último no he podido hacerlo porque mi rodilla aún no está preparada para realizar grandes esfuerzos.
Aunque he echado de menos al grupo de trabajo anterior (mecánicos, masajistas y seleccionador), el nuevo equipo me ha causado muy buena impresión. Creo que están dispuestos a hacer un trabajo importante por el ciclismo femenino y tienen mucho interés en potenciar esta disciplina. Su labor va a consistir fundamentalmente en hacer un seguimiento exhaustivo de todas las componentes de la selección española a través de distintas concentraciones como esta a lo largo del año y, a partir de ahí, hacer un calendario de competición pensado en preparar los distintos objetivos. Creo que puede ser un cambio positivo, aunque todavía tenemos que esperar un tiempo para ver los resultados.
