En este blog os contaré mis experiencias, mis alegrías y mis penas, que espero sean pocas. Pero antes de hablaros del presente y del futuro, hoy quiero haceros un pequeño resumen de lo que ha sido esta temporada que toca a su fin.
Comencé con las lesiones en enero de 2007, cuando me fisuré la pelvis en una carrera de ciclocross. Aunque no me hice nada en la rodilla, desde entonces siempre he tenido problemas en la rodilla izquierda.
Empecé a sentir molestias cuando volví a entrenar después de esta lesión y después de pasar por varios médicos, el Dr. Barrios diagnosticó una plica sinovial que hacía necesaria una intervención quirúrgica. Aunque me recuperé de esa operación y pude correr el Tour y el Campeonato de Europa, en agosto tuve que dejar la bici de nuevo hasta febrero y volver a pasar por el quirófano. Fue un golpe duro, porque conforme pasaba el tiempo veía muy reducidas mis posibilidades de participar en los juegos Olímpicos.
Giro, Juegos y Mundial
Mi sorpresa fue cuando el seleccionador nacional, Juan Carlos Martín, me incluyó en la lista de las seis preseleccionadas. Sabía que era muy difícil conseguir mis objetivos, porque estábamos en enero, mis compañeras ya estaban entrenando y yo ni siquiera podía coger la bicicleta. Finalmente, en el mes de febrero volví a la carretera y comencé desde cero, con la ilusión de poder recuperarme y ser una de las seleccionadas en el equipo que formaría el trío español en Beijing.
Conforme pasaban los meses iba encontrándome mejor. En el Europeo hice un buen papel, pero fue mi actuación en el Giro de Italia lo que determinó mi puesto para los Juegos Olímpicos. Era la última plaza, ya que las otras compañeras fueron seleccionadas después de su buen papel en El Salvador.
Ha sido un año muy intenso y terminó con un buen papel en el Mundial, en el que Marta Vilajosana terminó en séptima posición.
Nuevo paso por el quirófano
Hasta este momento, no había vuelto a tener problemas en la rodilla. En octubre tuve un mes de descanso y fue en noviembre, al coger de nuevo la bici, cuando volví a sentir molestias en la misma rodilla.
El Dr. Barrios me aconsejó acudir a otro especialista, el Dr. Vicente Sanchis, quien decidió operar de nuevo para eliminar la grasa de Hoffa inflamada (ésta se encuentra por debajo del tendón rotuliano), hacer una denervación de la zona donde había dolor y además reparar una rotura de menisco.
La noticia de esta tercera operación ha sido el golpe más duro desde que comencé con toda la retahíla de lesiones. Además, fue la que más me costó convencerme, pero después de valorarlo y analizarlo todo, ví que era mi única opción de volver a encontrarme bien.
Afortunadamente, el día 5 de diciembre salió todo bien, los médicos terminaron la intervención muy contentos y quince días después he vuelto a coger la bici.
De momento, espero que sea la definitiva y que este año que comienzo en el nuevo equipo italiano sea incluso mejor que este año que está a punto de terminar.